Reza el viejo dicho, derivado de la Biblia, que nadie es profeta en su tierra; y en la mayoría de los casos es cierto. Casi siempre las personas tienen que emigrar para prepararse, destacar, obtener reconocimiento exterior, y hasta después poder volver a su terruño para recibir el honor que merecen. Pero de vez en cuando se presentan casos en los que alguien es parte de algo tan significativo para su localidad que, en vez de necesitar méritos del exterior, logra traer triunfos a su hogar para ponerlo muy en alto. Ese es el caso de Stephany Chávez, la Centella Zacatecana.

Stephany fue pieza fundamental del equipo de las Tuzas de la Universidad Autónoma de Zacatecas que, en 2016, logró subir de segunda a primera división en la Liga ABE (Asociación de Baloncesto Estudiantil). Y ese mismo año consiguieron algo inusitado para el baloncesto universitario de nuestro estado: obtuvieron el segundo lugar en la universiada nacional.

En una época en la que la mayoría de los jugadores de primer nivel optan por tomar becas en escuelas privadas, con equipos muy bien armados, en otros estados de la república; ‘Fany’, y varias compañeras de camada de baloncesto juvenil, eligieron hacer equipo juntas para representar a Zacatecas de forma digna. Y vaya que lo lograron, manteniéndose hasta la fecha en el nivel más alto de la principal liga de baloncesto estudiantil en nuestro país.

Deporte en la sangre

Stephany Yazmín Chávez Moreira es originaria del municipio de Fresnillo, que cuenta con una gran tradición en el deporte ráfaga, y además procede de una familia en que ambos padres gustaban del baloncesto. Aún así, desde pequeña (alrededor de los 9 años) practicó también otros deportes: futbol y gimnasia. Y quizá fue esta diversidad de disciplinas la que le ayudó a desarrollarse como una atleta muy completa, como ella misma dice: “hay ciertos movimientos que en el basket no practicas y se desarrollan, consciente o inconscientemente, en el futbol pero luego te sirven en la duela”.

Sin embargo para sus papás era mucho seguir en tres deportes diferentes, por lo que a los 12 años le pidieron que eligiera uno para dedicarse de lleno. La elección fue muy sencilla: “En el ‘fut’ eran puros niños y en gimnasia como que me aburría, no me gustaba tanto; en cambio en el basket estaba con mis amigas” nos dice Fany.

Fue así que siguió trabajando de lleno con el que fuera su primer entrenador, y que se mantuvo como tal durante toda su trayectoria en Fresnillo: Marco Antonio Dorado Hernańdez. En estas prácticas desarrolló los fundamentos para la verdadera centella que es ahora; una jugadora electrizante, que derrocha energía por toda la cancha, lo mismo en defensa que en ataque.

El profesor Dorado, tío del ex-jugador de Barreteros Marcos Dorado, fue una gran influencia para ella y logró conjuntar un excelente equipo con una valiosa camada de jugadoras del mineral. Fue así que en la última Olimpiada Nacional que jugó Chávez, el equipo logró traerse una medalla de bronce del puerto de Veracruz.

Tuzas en todo lo alto

Cuando llegó el momento de entrar a la universidad, después de la destacada participación en la Olimpiada, había propuestas interesantes para múltiples jugadoras zacatecanas; tenían oportunidad de migrar para jugar en programas de primer nivel. Pero, Fany nos relata que, la separación no era la ruta para estas chicas talentosas: “decidimos entrar a la UAZ toda nuestra generación de olimpiada”.

A su llegada a la UAZ, la ‘Centella Zacatecana’ se encontró con la maestra Albina Cerrillo; entrenadora de las Tuzas. Con esta gran estratega, Fany pudo llevar su juego a nuevas alturas: “La maestra me enseñó a defender mejor. Porque antes siento que no era tan buena mi defensa y nos explicaba paso por paso cómo defender.” Bien dicen que la ofensiva gana juegos, pero la defensa gana campeonatos.

Fue así que los frutos del trabajo de entrenadora y jugadoras recién llegadas se reflejaron muy pronto en grandes resultados. El entendimiento de conjunto de las chicas que, mayormente de Fresnillo, venían de jugar varios años de olimpiada juntas y el liderazgo de una excelente “coach” se combinaron para resultados históricos para una universidad en Zacatecas.

El mismo equipo se vio maravillado por los resultados que consiguieron tan rápido: “Fue una gran satisfacción que el primer año que estuvimos subiéramos a primera división y en segundo lugar de la Universiada Nacional. Eso menos lo esperábamos, eso fue lo más grande que hicimos. Ahorita lo recordamos y sentimos que no sabíamos lo que estábamos haciendo”.

Una vez que subieron al nivel más alto enfrentaron una exigencia mucho mayor, pero aún así su fuerza de conjunto les permitió trascender hasta el torneo de los 8 grandes. Después de esto el equipo empezó a perder algunos integrantes por diferentes circunstancias personales y académicas, pero esto jamás detuvo el ánimo de Fany por mejorar y seguir creciendo como jugadora.

Su crecimiento ha sido tal que cerró su última temporada, que acaba de concluir, como la campeona anotadora de la Liga ABE y la líder en robos de balón del torneo. Son dos distinciones que ponen el signo de exclamación a una gran trayectoria y abren las puertas para dar un buen inicio a su camino como profesional. Y fiel al carácter que viene de las minas zacatecanas, a su corazón de plata, Stephany Chávez optó por empezar sus juegos con Barreteras de Guadalupe.

Promesa para ayudar a un contendiente

Si bien Fany llega con excelentes credenciales, la jugadora de 1.68 metros de estatura se integra a un cuadro muy completo que el año pasado clasifico a playoffs y este año aspira a ubicarse en lo más alto de la Liga Mexicana de Baloncesto Profesional Femenil. Se suma a jugadoras mexicanas de reconocido talento, como Paola Estrada, Alexis Castro, Gaby Saad y Caro Romo, así como a las extranjeras Paola Crespo y Kiara Quiñones, y ni que decir del experimentado talento zacatecano de Cris Perales y Haidé Elicerio.

Y ha entrado con muy buen pie al conjunto. Tiene una gran relación con Haidé, a quien conoce de Fresnillo y admiraba desde que la veía jugar de niña. En general Stephany trata de ser una esponja para aprovechar todo lo que pueda aprender de sus excelentes compañeras. Al respecto, Paola Estrada (capitana del equipo y seleccionada nacional) nos dice:

“Yo creo que le va a ir muy bien con esas ganas y esa pasión que le mete. Ella tiene muchas ganas de aprender Y de escuchar que es sobre todo un aspecto fundamental que si no escuchas pues no aprendes a mí la verdad que yo soy muy contenta en poder ayudarla en poder colaborar confianza y que su despegue sea brutal”

Aún en medio de este talentoso conjunto, la Centella Zacatecana se las ha arreglado para brillar con luz propia; en los cuatro partidos de la temporada ha hecho gala de buen manejo de balón, un efectivo tiro de media distancia, grandes asistencias y una defensa sofocante que en todo momento incomoda a las rivales (por algo fue líder en robos en ABE).

Y lo mejor de todo es que ahora es un ejemplo a seguir para la niñez y juventud zacatecana, que ve en ella el reflejo de una triunfadora local. Situación que causa gran emoción a la jugadora: “Representa una gran satisfacción para mi, porque antes yo era esa niña que iba a ver los partidos y quería tomarme fotos con jugadores y jugadoras; y ahora se acercan a pedirme fotos a mi, eso es muy bonito.”

Así, inspirada e impulsada por su gente, tal como ha tenido éxito en sus diferentes etapas hasta ahora, Fany se apunta para convertirse en profeta en su tierra de la mejor forma posible: sacando el corazón de plata en aras de ayudar a que el equipo logra el ansiado campeonato.

13 preguntas, para conocer a Stephany Chávez Moreira a través de sus cosas favoritas:

1. Color: Azul marino

2. Comida: Camarones (a la diabla y al ajillo)

3. Postre: Helado (me encanta el helado)

4. Pasatiempo: Dedicarle tiempo a mi perrito

5. Música: Cartel de Santa

6. Programa de TV: Breaking Bad

7. Libro: Diablo Guardián de Xavier Velasco

8. Placer culposo: Helado

9. Teléfono celular: Iphone

10. Equipo de Basket: Spurs

11. Tenis: Jordan 11

12. Ciudad: Chicago y Paris

13. Modelo a seguir: Manu Ginóbili

Miguel García Guerrero

Prensa Barreteras